Amoris Laetitia: Resumen de la exhortación apostólica

A través de este articulo te enseñaremos un resumen sobre Amoris Laetitia, donde obtendrás información sobre su historia y la razón de ser de esta exhortación apostólica.

amoris laetitia resumen

Indice De Contenido

Premisa

Es un texto de la iglesia que comprende más de doscientas páginas. Consta de una novena de capítulos, considerando que es un texto largo y complejo. De tal manera que, este oficio realizado por el actual Sumo Pontífice, es la conclusión de las dos asambleas de obispos que se dedicaron exclusivamente al tema familiar.

En cuanto a los puntos, el primero ofrece lo que es una tabla que se refiere a citas de la Biblia. Luego, el segundo es responsable de dibujar una visión sobre cuál es la situación. Cuando llegamos al tercer capítulo, hablamos sobre la vocación en relación con la familia.

Los otros dos que siguen de este importante texto de la iglesia están dedicados específicamente al tema del amor conyugal. Más tarde, en el sexto, se discute el tema de las perspectivas pastorales.

Y el séptimo es sobre la educación de los niños. Para el octavo, que sin duda se convertirá en el más discutido. Está contenido en la integración de los divorciados, que se volvieron a casar. El último punto termina con la relación del matrimonio y el espíritu.

Capítulo primero: “A la luz de la Palabra”

En este capítulo del texto, los más altos líderes de la Iglesia Católica expresan su opinión sobre las sagradas escrituras en su primer capítulo. En el que se desarrolla como una deliberación sobre el Salmo 128, característico de la liturgia judía y cristiana del matrimonio.

El libro de la devoción “está llena de familias, generaciones, historias de amor y crisis familiares” y, en base a estos datos, es posible reflexionar sobre cómo la familia no es un ideal abstracto, sino más bien una “obra de oficio” que se expresa con ternura, pero que también se enfrentó con el pecado desde el principio, cuando la relación amorosa se vuelve dominante.

 

Por lo tanto, las frases del Omnipresente “no se muestra como una secuencia de tesis abstractas, sino como un compañero de viaje también para familias que son en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra el objetivo del viaje”.

Capítulo segundo: “La realidad y los desafíos de la familia”

En este interesante punto del texto, se discuten dos conceptos de relevancia actual, es decir, que pueden considerarse individualismo y declive demográfico. Por lo tanto, es un tema que puede considerarse en los desafíos de las familias. También se considera el peligro de “representar un individualismo exasperado”. Lo mismo prevalecerá “en ciertos casos, la idea de un sujeto construido según sus propios deseos asumida con un carácter absoluto”.

Por lo tanto, en este texto, la alarma se da en relación con la disminución demográfica, dada la mentalidad no analítica. Y promover políticas globales de salud reproductiva.

Del mismo modo, recuerda que “la Iglesia rechaza con todos sus poderes la intervención forzada del estado en favor de la no reproducción, la esterilización e incluso el aborto”. El santo padre asimila que la mayoría de estas normas son “inaceptables incluso en lugares con altas tasas de natalidad”. Y que se encuentran medidas, con una tasa de natalidad bastante alta. Pero con el aliento de los políticos, incluso en los países donde nacen pocos niños.

De tal manera que, el Sumo Pontífice, llega a pensar que, en este punto del texto, con respecto a la situación actual que están formando las familias. Indicando que está poniendo “sus pies en el suelo”. Además, usando muy ampliamente lo que son las ideas finales de ambas asambleas de obispos.

Y, además de enfrentar muchos desafíos. Desde el fenómeno migratorio, hasta las negociaciones que corresponden a las ideologías, en relación con la diferencia entre los sexos, que se llama “pensamiento de género”.

Por otro lado, desde la cultura de lo provisional hasta la mentalidad no analítica. De igual manera, los efectos generados por la biotecnología en lo que es el campo de la reproducción.

Otro factor también es de suma importancia, como la falta de vivienda y el trabajo pornográfico junto con el abuso infantil. También cuando se trata de cuidar a los discapacitados. O cuál es el respeto de los ancianos. Aparte de lo que se refiere a la destrucción legal que sufre la familia.

Pero al final, el obispo de Roma insiste sobre la base de lo concreto, que corresponde a una característica fundamental de la llamada. Y que también son las cosas que, de manera concreta y real, marcan una diferencia significativa entre lo que es la teoría de la interpretación y la realidad, así como las ideologías.

Más tarde llegó a ratificar que “es saludable prestar atención a la realidad concreta”, porque las demandas y los impulsos del Espíritu también resuenan en los eventos de la historia, a través de los cuales “la iglesia puede ser guiada a una comprensión más profunda del misterio inagotable del matrimonio y la familia”. Por esa razón, si no se escucha la realidad circundante, no se entenderá, en términos de los requisitos expresados ​​actualmente. Tampoco es lo que el espíritu llama.

En este caso, es decir, el texto en sí, el Santo Padre se da cuenta de que el individualismo, que es exagerado, se ha convertido en un obstáculo hoy, por dárselo a otra persona de manera generosa. Por lo tanto, se convierte en una fotografía interesante de cuál es la situación: “se teme la soledad, se desea un espacio de protección y fidelidad, pero al mismo tiempo el miedo a quedar atrapado por una relación que puede retrasar el logro de las aspiraciones personales”.

Teniendo en cuenta que la caridad correspondiente al realismo es una que ayuda a no presentar “un ideal nupcial teológico demasiado abstracto, de una manera casi de ciencia ficción, lejos de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales”. Por otro lado, uno aborda el idealismo como la razón que separa a las personas del matrimonio.

Así es como el idealismo se aleja de pensar qué es el matrimonio, tal como es, “un camino dinámico para el crecimiento y la realización”. Ser por tal razón que de ninguna manera es necesario creer que las familias se mantienen “solo al insistir en cuestiones doctrinales, éticas y morales, sin justificar la apertura a la gracia”.

Por lo tanto, una invitación a algo así como una “autocrítica” en relación con la presentación no es suficiente para lo que es la realidad del matrimonio y la familia, por lo que este documento insiste en la necesidad de proporcionar espacio en la formación de la conciencia de los creyentes: ” Estamos llamados a formar una conciencia, no a tratar de reemplazarlos”.

Lo cual recuerda la actitud del Mesías, que era un ideal exigente, pero que “nunca perdió la cordura por las personas más frágiles, como la mujer samaritana o la mujer marital”.

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Pero con respecto a la situación actual en el hogar, el texto muestra una descripción de lo que se refiere a la “realidad concreta” en función de las contribuciones sinodales, que provienen de las diócesis de todo el mundo. Para ser de importancia en estas secciones lo que se refiere a: contradicciones paradójicas y autocrítica eclesiástica.

En el caso de las contradicciones, se resaltan los siguientes puntos:

  • Busca una mayor libertad personal y una distribución más equitativa de las cargas y las responsabilidades. Lo mismo ilustra que el individualismo se exacerba, lo que ha llevado a dinámicas de intolerancia y agresividad. Además de la posible existencia de un encomiable sentido de la justicia. Luego toman a los miembros de la familia como si fueran clientes, exigiendo beneficios por sus servicios y tomando el hogar como un lugar de paso.
  • El ideal del matrimonio también se considera un compromiso con la exclusividad y la estabilidad. Finalmente, le atraen las comodidades que son engorrosas. O algo que viene de la sensibilidad. La soledad también se destaca, por lo que es deseable que exista como un espacio de protección y fidelidad. Luego empiezas a temer que quedarás atrapado por la relación, lo que hará que pospongas el logro de tus ambiciones personales.

Pero, cuando se toma en cuenta la autocrítica eclesiástica, se puede ver los siguientes puntos:

  • Reclamante sin sugerencia. “No tiene sentido permanecer en una denuncia retórica de las enfermedades actuales, ni tratar de imponer reglas con poder gubernamental.” Depende de nosotros “presentar las razones y la motivación para elegir el matrimonio y la familia”.
  • Mala presentación. “De vez en cuando, la manera en que señalamos las devociones de nuestra fe y el medio en que nos relacionamos con otros, ha permitido que se logre lo que sentimos como decepción en la actualidad.”
  • Reducción del fin del matrimonio. “Presentamos el matrimonio de tal manera que su propósito unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de auxilio cooperativo, han sido eclipsados ​​por un énfasis casi exclusivo en el deber de la procreación”.
  • Falta de acompañamiento. Ha sido “un buen acompañamiento para los nuevos matrimonios en los primeros años, con sugerencias que se adaptan a sus horarios, sus idiomas, sus problemas más específicos”.
  • Abstracción teológica. “Hemos presentado un ideal teológico del matrimonio que es demasiado abstracto”, e incluso “lejos de la situación concreta de las oportunidades efectivas de las familias reales”.
  • La educación de lo moral. “Se considera que con solo mantener al hogar lo suficiente al insistir en cuestiones de imposición de pensamiento y costumbres positivas, sin motivo para la apertura a la gracia”.
  • Subestimación de la conciencia. “También es difícil para nosotros dejar espacio para la conciencia de los fieles”, quienes “pueden desarrollar su propio discernimiento, en situaciones en las que se rompen todos los esquemas. Estamos llamados a formar conciencias, pero no a tratar de reemplazarlas”.
  • Pastoral defensiva. En este caso, se afirma que “tendemos a actuar de manera defensiva y gastamos energía pastoral redoblando el ataque al mundo corrompido, con escasa posibilidad para generar cambios en la felicidad”.
  • Falta de compasión. Aquí se dice que “muchos no piensan que el mensaje de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia fue un claro reflejo de la predicación y las actitudes del Mesías, quienes, al proponer un ideal exigente, nunca perdieron la cercanía compasiva con lo frágil, como la chica de buenos modales o la mujer adúltera”.
  • Juicio despiadado. Se trata del enfoque de que “en las situaciones difíciles experimentadas por los más necesitados, la Iglesia debe tener especial cuidado para comprender, consolar, integrar, evitando imponerles una serie de normas. Como si fueran una roca, con lo cual se logra el efecto de hacerlos sentir juzgados y abandonados precisamente por esa Madre que está llamada a traerles la misericordia de Dios”.

Pero sin embargo, en dicho documento, también se trata los temas sociales y políticos. A continuación, mencionaremos algunos de esos puntos de suma importancia.

  • Disposición. En este punto, “lo que sucede con los objetos y el entorno se transfiere a relaciones afectivas: todo es desechable, cada uno usa y juega, usa y rompe, aprovecha y aprieta mientras sirve” además, “de un pensamiento engreído, no analítica y consumista”.
  • Superficialidad. Desde este punto de vista, “las crisis matrimoniales a menudo se manejan de manera superficial y sin coraje de paciencia, diálogo sincero, perdón mutuo, reconciliación e incluso sacrificio”.
  • Intervencionismo. En este título, se plantea la posibilidad de que la conciencia correcta de los cónyuges “puede guiarlos hacia la decisión de limitar el número de hijos por razones suficientemente graves”, pero “las intervenciones estatales coercitivas en favor de la anticoncepción y la esterilización son inaceptables e incluso el aborto”.
  • Falta de apoyo de los gobiernos. Se puede obtener aquí que “los hogares se encuentra no auxiliadas por la falta de interés y poca relevancia por parte de los organismos”, mientras que tienen, entre otros privilegios, el de poseer algunas condiciones hogareñas adecuadas, por parte de las autoridades públicas en el ámbito jurídico, económico, social y fiscal.
  • La falta de vivienda para los jóvenes. Uno de los puntos en los que se afirma que “existe una humanidad que incentivan a los chicos” a no poder formar una familia, porque “se ven obligados a posponer el matrimonio debido a problemas económicos, laborales o de estudio”. Se hace hincapié en “la falta de una vivienda digna o adecuada, a menudo conduce a la postergación de la formalización de una relación”.
  • Falta económica de protección. Se argumenta que “el sistema económico actual produce diversas formas de división comunal. Las familias sufren particularmente problemas relacionados con el trabajo. Las posibilidades para los jóvenes son pocas y la oferta de trabajo es muy selectiva y precaria. El trabajo es largo y sobretodo complicado por largos tiempos de viaje”.
  • Negligencia y abuso sexual de menores. En este momento se trata de la guerra, el terrorismo, el crimen organizado que causa el deterioro de las familias, el fenómeno de los “niños de la calle” y la explotación sexual de los niños. Abuso, por otro lado, “es la actividad sexual de los niños se vuelve aún más escandalosa, ocurre en lugares donde necesitan protección, especialmente en familias y escuelas, y en comunidades e instituciones cristianas”.
  • Frente al valor positivo de la movilidad humana, hay “migración forzada de familias como resultado de situaciones de problemáticas de conflictos, huidas de regímenes autoritarios, injusticia, caracterizadas por las cuerdas de un viaje que a menudo pone en peligro la vida, traumatiza a las personas y desestabiliza a las familias.
  • Con respecto a la eutanasia, el documento establece que “aunque las familias que cuidan a sus miembros discapacitados y ancianos son admirables, la promoción y protección de la eutanasia y el suicidio asistido es reprensible”.

Obviamente, dentro del contexto descrito en este documento, se han desarrollado varios retos. Esto es para que se aborden todos los problemas con los que se ha desestabilizado el amor familiar. De esta manera, busca restablecer la familia, como un pilar fundamental de la sociedad. Por lo tanto, los desafíos son los siguientes:

  • Responder a los nuevos problemas de la familia hoy: cansancio, estrés y ansiedad, así como la inseguridad económica. Además de afrontar el incremento de los fenómenos que se generan con la consumación de sustancias psicotrópicas y la hostilidad.
  • Apoyando la estabilidad conyugal frente al debilitamiento de la familia, la poca intención de su ideal comunitario y la poca relevancia de los gobiernos en el tema de la familia: “aunque es legítimo y justo que las viejas formas de la familia tradicional sean rechazadas, caracterizadas por el autoritarismo e incluso la violencia, esto no debería conducir a desprecio por el matrimonio, pero el encuentro de su verdadero significado y renovación.
  • Defiende la integridad de la mujer contra el deterioro, la esclavitud, la castración, la desigualdad en el acceso al trabajo y el uso mediático del cuerpo femenino. Lo que también enfrenta el estado de la ausencia del padre (físico, emocional, cognitivo y espiritual) para la educación y la integración social. E incluso, respondiendo a la ideología de género: aunque el sexo biológico puede separarse de su papel sociocultural, no pueden separarse.
  • Propone no mantenerse al día con la idea de un estereotipo familiar ideal, sino ser desafiado por la acumulación de tantas realidades diferentes, llenas de alegría, drama y sueños; ni “caer en la trampa de llevarnos a arrepentimientos autoimpuestos.

Capítulo tercero: “La mirada puesta en Jesús: la vocación de la familia”

Aquí se dedica a lo que es una serie de elementos esenciales en términos de enseñanza de la iglesia, en relación con el matrimonio y el hogar. Este capítulo es muy importante porque ilustra de manera sintética, a través de treintas piezas, cuál es la vocación del hogar.

Todo esto basado en los textos bíblicos. Así como la forma en que fue entendida por la iglesia, con el tiempo. Esto es particularmente cierto en relación con la indisolubilidad, así como con el aspecto sagrado de las nupcias.

Del mismo modo, el panorama general también abarcará lo que son “situaciones imperfectas”. Como se lee inclusive: el significado de la presencia de la raíz del verbo, que también se encuentra en otras culturas y que puede aplicarse de la misma manera a la realidad del tipo de matrimonio y, por supuesto, al hogar.

Cabe señalar que, fuera del verdadero matrimonio natural, también están presentes elementos positivos, en términos de las formas de matrimonio correspondientes a otras tradiciones de tipo religioso, aunque debe tenerse en cuenta que tampoco faltan las cosas oscuras. Incluso en este documento, lo que está relacionado con los “hogares heridos” también se incluye en la reflexión, con el Santo Padre haciendo la declaración ante ellos, cuando cita las Conclusiones finales de la Asamblea de 2015:

“Nunca es indispensable tener en cuenta un principio general. Que es informe a los inquilinos que, por amor a la verdad, están obligados a discernir situaciones. El grado de responsabilidad no es el mismo en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decidir.

Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse claramente, deben evitarse los juicios que no tienen en cuenta la complejidad de las diferentes situaciones, y debe prestarse atención a la forma en que las personas viven y sufren debido a sus condiciones”.

Así, en el tercer capítulo, que se considera la llamada, el actual Sumo Pontífice continúa recordando lo que está relacionado con el magisterio de aquellos que lo precedieron. Y presenta una declaración del sacramento que corresponde al matrimonio e indica que “no es una convención social”. Más bien, es más bien un “regalo para la santidad y salvación del esposo”, que se considera un verdadero “actuación”.

De tal manera que “la decisión de casarse y crear una familia debe ser el resultado de un juicio profesional”. Porque el amor conyugal debe estar abierto a lo que está relacionado con la fertilidad. Y también a “la enseñanza primordial de los infantes” porque es una “obligación muy grave, así como un derecho primario para los padres”, y que “nadie debería tratar de eliminarlos”.

En este documento, se realiza un análisis en relación con el vínculo del matrimonio y cómo el Mesías predicó sobre el tema. Considerando: El primer anuncio del texto biloco del hogar es el anuncio del amor y la ternura, para no convertirse en una doctrina fría y sin vida.

Además, la inviolabilidad del matrimonio (lo que Dios ha unido para que el hombre no difiera) no debe entenderse sobre todo como un viaje impuesto al hombre, sino como un regalo hecho a las personas unidas en el matrimonio. Como también, el hogar y el matrimonio fueron redimidos del Mesías, restaurado a imagen de la Santísima Trinidad, un misterio del que se extiende todo el verdadero amor.

E incluso, hace un pensamiento sobre la navidad, como es el misterio que tanto fascinó a Francisco de Asís, a Teresa del Niño Jesús y a Carlos de Foucauld, del cual beben también las familias cristianas para renovar su esperanza y alegría. Como también, por otro lado, señalo varios documentos que sirvieron de soporte para este, tales como:

  • El Concilio Vaticano II
  • Encíclica Humanae Vitae
  • Exhortación Familiaris Consortio
  • Encíclica Deus caritas est

Sin embargo, en este capitulo del documento, se puede apreciar los diferentes elementos que sobresalen en el matrimonio como un acto sagrado para la religión. Estos son:

  • Este acto sagrado no es una convención social, un rito vacío o un simple símbolo externo de un compromiso. Además, es un acto que se considera un regalo para la santificación y salvación de la pareja. E incluso, se puede decir que es la decisión de contratar este acto y continuar desarrollando un hogar, debe ser el resultado del discernimiento vocacional. Como, a su vez, no es una cosa o una fuerza, porque, en realidad, el mismo Mesías, a través del sacramento del matrimonio, encuentra a la pareja dedicada.
  • Toda la vida común de los cónyuges, toda la red de relaciones que entablarán entre sí, con sus hijos y con el mundo, será impregnada y fortalecida por el cuello con el sacramento que proviene del misterio de la Encarnación y la Pascua. Además, la necesidad de reflexionar más sobre la acción divina en el ritual níptico, que parece muy prominente en las iglesias orientales, y enfatiza la importancia de la bendición de los cónyuges como un signo del don del Espíritu. Como a su vez, para hacer una evaluación de la presencia de las raíces de los verbos en otras personas, también se puede aplicar a la realidad del matrimonio y la familia.
  • Cuando hay eventos de gran complejidad y hogares destrozados, siempre es necesario memorizar un elemento esencial: los pastores, por el bien de la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones. Por lo tanto, deben evitarse los juicios, que no tienen en cuenta la complejidad de las diversas situaciones. Además, es una relación en la que se aprende paciencia y alegría en el trabajo, amor fraternal, perdón generoso e incluso repetido. Y especialmente la adoración divina a través de la oración y la ofrenda de la vida.

Finalmente, se hacen las siguientes quejas sobre el hogar: la primera es que se está extendiendo una mentalidad, lo que reduce la generación de vida a una variable de proyectos individuales o de cónyuge; el segundo es que la familia es el santuario de la vida, el lugar donde se genera y cuida la vida, constituye una contradicción desgarradora que se convierte en el lugar donde la vida es negada y destruida.

Y finalmente, la educación primaria de los bebés es una obligación indispensable, como lo es el derecho primario de los padres, además del hecho de que la escuela no reemplaza a los padres, sino que los complementa.

Capítulo cuarto: “El amor en el matrimonio”

En este capítulo, se discute todo sobre el amor en el matrimonio. Está ilustrado por el actual Obispo de Roma, del “Canto al amor” propio de Paulo. Es una exégesis atenta real y verdadera. Además de muy puntual y también poético de lo que es el texto paulino. Por lo tanto, se puede decir que es una colección correspondiente a fragmentos, de los cuales es un discurso del tipo amoroso. Lo que está atento a la descripción del amor humano.

Siendo esto en los términos más absolutamente concretos. Teniendo en cuenta lo impresionante que es la capacidad de introspección psicológica, lo que hace de esta exégesis una marca registrada. Teniendo en cuenta que la profundización del tipo psicológico comienza a ingresar al mundo correspondiente a las emociones de quienes son las partes contratantes, siendo las mismas positivas y negativas.

Igual que en la dimensión erótica del amor. Es por eso que es una contribución extremadamente rica y hermosa a la vida cristiana de aquellos que son parejas. Y debe notarse que hasta ahora no tienen paralelo, en documentos papales previamente escritos.

El final del capítulo está hecho por una reflexión que es de suma importancia, en relación con la “transformación del amor”, ya que se considera que la extensión de la vida causa algo que no era común en otros tiempos: la relación íntima y la afiliación mutua deben preservarse durante cuatro, cinco o seis décadas, y esto se convierte en una necesidad de elegir una y otra vez.

Por otro lado, en relación con el aspecto físico, cambia y lo que se refiere a la atracción por el amor, no disminuye. Pero si cambia, ya que el deseo carnal con el tiempo, es posible que se convierta en un deseo de intimidad y también de “complicidad”. Siendo el caso de que no podemos prometer tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, podemos tener un proyecto común y estable, a colaborar a encariñarse. Y vivir juntos hasta que la muerte nos separe y vivir siempre una rica intimidad.

Posteriormente, el propio capítulo del documento se convierte en uno de los más innovadores en este trabajo. Según lo sugerido por el Papa, lo que se refiere a la paráfrasis correspondiente a la Canción de la Bondad creada por Pablo. Y se toma de él, las indicaciones específicas de la relación del esposo.

Por esta razón, este documento preparado en 2016 se considera un llamado a la “paciencia”, que debe ser recíproco. Sin pretender que “las relaciones son divinas o que las personas son perfectas”. Y sin poner siempre a uno de ellos “en el centro”. Asimismo, los invita a ser benévolos y a dar en exceso, sin medir, sin exigir el pago, simplemente por el placer de dar y servir. Del mismo modo, se hace un llamado para no expresar envidia, ni para estar orgullosos o para aumentar, porque los que aman deben evitar hablar demasiado de sí mismos.

Como si no fueran “arrogantes e insoportables”. Más bien, son humildes y “por favor”. Además de no resaltar las faltas y fallas de los demás. Asimismo, el Santo Padre los insta a que nunca terminen un día “sin hacer las paces con la familia”. Al igual que perdonar sin guardar rencor.

Pero también, quienes hablan bien mutuamente, quienes buscan “mostrar el lado bueno del esposo, además de sus debilidades y errores”. Del mismo modo, mantenga su confianza en el otro, sin ser controlado, para dejar sus “espacios de autonomía”. Justo cuando hace la invitación a pensar en el esposo. Recuerde que “la alegría más intensa en los brotes de la vida, cuando puede traer felicidad a los demás”.

De los temas más importantes que el Papa aborda en este documento, por respeto. Y actualizando los conceptos que se habían adoptado desde la antigüedad, para proporcionar apoyo y base para la unión conyugal durante estos tiempos de crisis.

Se habla de amor ordinario, que no es nada más, tener paciencia, no permitirnos ser constantemente abusados, tolerar la agresión física o ser tratados como objetos. El problema es cuando exigimos que las relaciones sean celestiales o que las personas sean perfectas, o cuando nos colocamos en el centro y esperamos que solo se logre nuestra propia voluntad.

El amor es útil, como dijo Loyola, el amor no debe colocarse más en obras que en palabras. Y el amor no es celoso, es decir, el verdadero amor valora los logros de los demás, no los siente como una amenaza. Y el amor no se jacta ni es arrogante; para comprender, disculparse o servir a los demás desde el corazón, es esencial sanar el orgullo y cultivar la humildad.

El amor no trabaja duro, es decir, entra en la vida de otro, incluso cuando es parte de nuestra vida, pide la delicadeza de una actitud no invasiva, que renueva la confianza y el respeto. El amor no busca su propio interés, porque pertenece más a la caridad querer amar que querer ser amado.

Y el amor tampoco es molesto, ya que nunca debes terminar el día sin hacer las paces con la familia. ¿Y cómo debo hacer las paces? Ponte de rodillas? ¡No! Solo un pequeño gesto, algo pequeño, y la armonía familiar regresa. Una caricia es suficiente, sin palabras.

El amor no explica el mal, un perdón basado en una actitud positiva, que trata de comprender la debilidad de los demás y trata de encontrar excusas para la otra persona. Y el amor no se contenta con la injusticia, sino que disfruta de la verdad, porque la familia siempre debe ser el lugar donde alguien que logra algo bueno en la vida sabe que celebrará con él allí.

Además, todo lo que lo excusa es limitar el juicio, incluir la inclinación a iniciar un castigo duro e imposible, a su vez que los cónyuges que se aman y pertenecen, hablan bien el uno del otro, tratan de mostrar el lado bueno del cónyuge además de sus debilidades y errores.

Él cree todo, el amor confía, se libera, se abstiene de controlar todo, poseer, dominar. Alguien que sabe que siempre sospechan de él, que lo juzgan sin compasión, que no lo aman incondicionalmente, prefieren guardar sus secretos, ocultar su caída y debilidades, pretender lo que no es.

Y todo está esperando, siempre esperando que sea posible una madurez, un brote de belleza inesperado, que su potencial más oculto algún día crezca. Esta esperanza incluye la seguridad de una vida más allá de la muerte. Allí, completamente transformado por la resurrección del Mesías, sus debilidades, sus tinieblas y sus patologías ya no existirán.

Es compatible con todo, consiste no solo en tolerar algunas cosas irritantes, sino en algo más amplio: una resistencia dinámica y constante, capaz de superar cualquier desafío.

A veces admiro, por ejemplo, la actitud de las personas que tuvieron que separarse de sus cónyuges para protegerse de su violencia física y sin embargo, debido a la caridad conyugal que sabe cómo ir más allá de los sentimientos, lograron buscar su bienestar, incluso a través de otras personas, en tiempos de enfermedad, sufrimiento o dificultad. También es amor después de todo.

Cuando crecemos en la bondad de la unión entre parejas, no es conveniente confundir diferentes planes: no es necesario interpretar a un par de individuos con restricciones, con un peso enorme, para reproducir perfectamente la unión que existe entre el Mesías y su templo. Porque esta institución, como una señal, trata con un desarrollo cambiante, que progresa gradualmente con la integración gradual de los poderes del Omnipresente.

Toda la vida, todo en común, quien está enamorado, no considera que esta relación solo pueda durar un buen lapso. Los niños no solo quieren que sus padres se amen, sino que también quieren convertirse en fieles y estar nunca separados.

Estos y otros signos muestran que, en la naturaleza misma del amor conyugal, hay apertura a lo último. El plan que excede, promete cariño sin un final, es posible cuando se descubre un plan que excede los proyectos que nos sostienen. Y eso nos permite dar nuestro futuro al ser querido.

La alegría y la belleza, es decir, la apreciación del otro, significa gusto para contemplar y valorar la belleza de la santidad en su ser personal, que está más allá de sus necesidades. Muchas heridas y crisis se originan cuando dejamos de mirarnos a nosotros mismos, se puede decir que no se aprecian y no quieren verse, como si no estuvieran allí.

Peleando juntos, es decir, después de sufrir y luchar juntos, los cónyuges pueden sentir que valió la pena, porque lograron algo bueno, aprendieron algo juntos o porque pueden valorar más lo que tienen.

Casarse por amor, es decir, ver este evento como institución social, es protección y un canal para la promesa común, para la maduración del amor, para que la alternativa para el otro crezca en solidez, donde toma forma y profundidad. Y a su vez para que puedas cumplir tu misión en la sociedad.

A su vez, el amor que se manifiesta y crece, en otras palabras, el crecimiento en el amor, depende de tres palabras clave: permiso, gracias, perdón. Durante el impulso de la gracia, este tipo de afecto no se rompe, primero, hablamos de la insolvencia como una obligación o la repetición de una doctrina. Pero desarrollarlo, gracias al crecimiento constante bajo el impulso de la gracia.

No hay familias perfectas, es decir, no hay familias perfectas sugeridas por propaganda falsa y consumista. No pasan años en ellos, no hay enfermedad, dolor ni muerte. La propaganda consumista muestra una fantasía que no tiene nada que ver con la realidad que los jefes de familia deben enfrentar diariamente.

Diálogo, en lugar de comenzar a dar opiniones o consejos, asegúrese de haber escuchado todo lo que otros tienen que decir. Esto significa hacer un silencio interno, escuchar sin ruido en el corazón o en la mente: deshacerse de la urgencia, guardar sus propias necesidades y urgencia, dar espacio.

Evaluar al otro, en otras palabras, desarrollar el hábito de darle al otro significado real. Se trata de valorar a su persona, reconocer que tiene derecho a existir, pensar de manera autónoma y ser feliz. La unidad en la diversidad, por la que debemos luchar, no es la unidad, sino una unidad en la diversidad, o una diversidad unificada. En este estilo enriquecedor de compañerismo fraterno, son encontrados, respetados y valorados, pero conservan diferentes matices y acentos que enriquecen el bien general.

Cuida el lenguaje, porque la capacidad de expresar lo que sientes sin lastimarte es esencial; use un lenguaje y una forma de hablar que el otro pueda aceptar o tolerar más fácilmente. Aunque el contenido es exigente; Haga sus propios reclamos, pero sin reducir la ira como una forma de desquite, y evite las frases contra lo moral, que solo intenta atacar o violar. Por otro lado, cultivar es que reconocemos que, para que el diálogo valga la pena, es necesario tener algo que decir, y esto requiere una riqueza interna que se nutra de la lectura, la reflexión personal, la oración y la apertura al diálogo. sociedad

Amor apasionado, aquí todos los sacerdotes han confirmado que el amor sobrenatural y el amor celestial encuentran los símbolos que buscan en el amor matrimonial, más que en la amistad, más que en el sentimiento filial o la devoción a una cosa. Y la causa es exacta en su totalidad. Emociones, donde la madurez alcanza a una familia, cuando la vida emocional de los miembros se transforma en una sensibilidad que no domina ni oculta las grandes alternativas y valores.

Más bien, sigue su libertad, proviene de ella, la enriquece, la embellece y la hace más armoniosa para todos. El Señor aprecia su creación, donde realmente puede hacer un hermoso viaje con las pasiones, lo que significa orientarlas cada vez más, en un proyecto de donación y realización personal completa, que enriquece las relaciones personales en el seno de la familia.

Dios ama la alegría y algunas corrientes espirituales insisten en eliminar el deseo de aliviar el dolor. Pero creemos que Dios ama la alegría del hombre, que creó todo para que lo disfrutemos. Pero cuando se trata de carnalidad en afecto, no es un recurso para deleitar o entretener, ya que es un lenguaje interpersonal en el que el otro es tomado en serio, con su valor sagrado e inviolable.

El erotismo más saludable, aunque vinculado a la búsqueda del placer, requiere admiración y, por lo tanto, puede humanizar los impulsos. Por otro lado, la violencia y la manipulación, que se ha vuelto muy arriesgada, que la sexualidad también posee el espíritu tóxico de usar y tirar. El otro cuerpo a menudo es manipulado, como algo retenido mientras proporciona satisfacción y despreciado cuando es atractivo.

Dominio, es decir, cuando la afiliación recíproca exacta se convierte en un dominio, la estructura de comunicación en la unión entre personas cambia sustancialmente. Y las señales de que, si bien la virginidad es una señal escatológica del Señor, el matrimonio es una señal histórica para aquellos de nosotros que caminamos en la tierra, una señal de Cristo terrenal que aceptó caminar con nosotros y se entregó para darnos su la sangre.

La inocencia y el matrimonio son y deben ser diferentes formas de amor, ya que el hombre no puede vivir sin amor. El cambio de amor, cuando nadie puede ver, la pareja todavía puede percibirlo con el instinto de amor, y el afecto no desaparece. Confirma su decisión de ser suya, la elige de nuevo y expresa esta elección con una cercanía fiel y llena de ternura.

Capitulo quinto: “El amor que se vuelve fecundo”

En este capítulo se centra en el tema de la fertilidad y la generatividad del amor. Siendo que hablas de una manera espiritual y psicológicamente profunda, en este momento cuando te dan una nueva vida. Además de las expectativas del embarazo en sí, y además del amor de madre y padre. Además, se tratan otras sustancias, por ejemplo: fertilidad extendida; adopción; y la aprobación de las contribuciones de las familias, en la promoción de la “cultura de la reunión”.

Además, el texto habla sobre la vida familiar en un sentido muy amplio en este momento. Por lo tanto, no tiene en cuenta el tipo simple ya que es muy consciente de la familia, como un complejo muy amplio de interacciones. Ser un personaje profundamente social se encuentra en la mística del sacramento del matrimonio.

Así es como el Sumo Pontífice en este texto enfatiza internamente de cierta manera, lo que se refiere específicamente al papel entre jóvenes y viejos. Como la relación de hermanos y hermanas, como una práctica para ser considerada como crecimiento en relación con los demás.

Así, el obispo de Roma, en este texto, recuerda que la familia se consolida como el campo no solo para la generación, sino también para acoger la vida. Siendo este el caso, el Papa escribió que si un niño llega al mundo en circunstancias no deseadas, los padres u otros miembros de la familia deben hacer todo lo posible para aceptarlo como un regalo de Dios.

Por lo tanto, las familias numerosas deben ser vistas como una alegría para la Iglesia. Incluso si eso no significa que es necesario olvidar esta alerta saludable, dada por Juan Pablo II, quien dice: La paternidad responsable no es una procreación ilimitada.

Entonces el Sumo Pontífice recuerda que es de suma importancia que “el niño se sienta esperado”. “Amas a un niño porque es un niño, no porque sea hermoso o porque sea de una forma u otra; no, porque él es un hijo. No porque piense como yo o personifique mis deseos “.

Entonces el Sumo Padre habla a las mujeres que están embarazadas: este niño merece su alegría. No permita que los miedos, preocupaciones, comentarios o problemas de otras personas borren esta felicidad de ser un instrumento de Dios, para traer nueva vida al mundo.

En este capítulo cinco de este importante texto, el Papa se refiere específicamente a la alegría y el amor, que se manifiesta en la llegada de los infantes. Y la necesidad de amarlos y respetar su privilegio a la vida, entre otras cosas. El hogar es el ambiente no solo de la generación, sino de la aceptación de la vida que viene como un regalo del Omnipresente. Los infantes son amados antes de llegar. Los padres han hecho que Dios elija el nombre, que Él llamará a cada uno de sus críos para siempre.

Pero muchos niños son inicialmente rechazados, abandonados, roban su infancia y su futuro. Alguien se atreve a decir, casi para motivarse, que fue un error hacerle venir al mundo. No puedes tolerar esto, presenta el Papa. ¿Qué hacemos con las declaraciones solemnes de los derechos humanos o los derechos del niño si luego castigamos a los niños por los errores de los adultos? Además, cuando tenemos una familia numerosa, es una alegría para la iglesia. En ellos, el amor expresa su generosa fecundidad.

Esto no significa olvidar una advertencia saludable de San Juan Pablo II, ya que no existe una propagación ilimitada o la falta de conciencia de lo que significa educar a los niños. Sino más bien el cónyuge que tienen los cónyuges, para usar su libertad inviolable de manera sabia y responsable. Teniendo en cuenta tantas realidades sociales y demográficas, como su propia situación y sus deseos legítimos.

Cada infante está en el corazón del Omnipresente para siempre, y en el momento en que se cree que es el sueño eterno del creador. Pensemos en cuánto vale ese embrión desde el momento en que se pensó. Debes mirarlo con los ojos del amor del Padre, que mira más allá de toda apariencia.

Algunos padres sienten que sus hijos no llegan en el mejor momento. Deben pedirle al Señor que los sane y los fortalezca, que acepten completamente a ese crío, para que puedan esperarlo desde el corazón. Es importante que este infante se sienta esperado. Él no es un complemento o solución a una preocupación personal. Es un ser humano, de inmenso valor y no puede ser utilizado para su propio beneficio.

El Santo Padre pide a cada mujer embarazada con afecto que cuide su alegría, que nada elimina la alegría interior de la maternidad. Ese infante necesita su alegría. Que no permitas que el miedo, la preocupación, los comentarios o problemas de otras personas apaguen la felicidad de ser el instrumento del Omnipresente para traer nueva vida al mundo.

Todo infante tiene el privilegio a tener el amor de una madre y un padre, ambos necesarios para su completa y armoniosa madurez. No se trata solo del cariño del padre y la madre por separado. Pero también del amor entre ellos, se percibe como una fuente de su propia existencia, como una vida acogedora y como la base del hogar.

Entonces el Santo Padre se enfoca en la maternidad y la paternidad. En el primero, trata el debilitamiento de la presencia de la madre con sus cualidades inherentes, lo cual es un grave riesgo para el Mundo. Se aprecia sus elementos cuando no busca la unidad o la negación de la maternidad.

Porque la grandeza de ella, significa todos los derechos que resultan de su dignidad humana inmutable, pero también de su genio femenino, que es indispensable para la sociedad. Y en el otro, busca que la figura paterna, por otro lado, ayude a comprender los límites de la realidad y se caracterice más por la orientación, por ir al mundo más amplio y desafiante, por invitar al esfuerzo y la lucha.

Además, menciona que decir regalo no es lo mismo que decir controlador. Porque los progenitores excesivamente controladores destruyen a sus críos. Algunos progenitores se sienten inútiles o innecesarios, pero la verdad es que los infantes requieren encontrar una figura, que los espere cuando regresen de sus fracasos. Harán cualquier cosa para no admitirlo, no para que parezca, pero deben hacerlo.

Y agrega que, frente a situaciones en las que el infante es amado a cualquier costo, como el derecho a la autoafirmación, la adopción y la promoción, entendidas adecuadamente, muestran un aspecto importante de ser padre e hijo, ya que ayuda a reconocer que los infantes, naturales, adoptados y promovidos, son otros asuntos en sí mismos y que es necesario recibirlos, amarlos, cuidarlos y no solo traerlos al mundo.

La creación y la adopción no son las únicas formas de experimentar la fertilidad del amor. Incluso la familia con muchos hijos está llamada a dejar su huella en la sociedad donde se presenta, para desarrollar otras formas de fertilidad, que es como una extensión del amor que la sustenta.

El matrimonio necesita una conciencia clara y convincente sobre sus obligaciones sociales. Cuando esto sucede, el afecto que los une no disminuye sino que se llena de nueva luz. Además, una unión que experimenta el poder del amor sabe que este amor está llamado a sanar las heridas abandonadas, establecer reuniones y luchar por la justicia.

Por su parte, pregunta en el texto de este capítulo, ¿o tiene tan poco en la Iglesia de Dios que humilla a los pobres? La celebración eucarística se convierte así en un llamado constante para que todos se examinen a sí mismos para abrir las puertas a su propia familia. A una mayor comunión con los artículos desechables de la sociedad, y sí, a recibir el sacramento del amor eucarístico que nos hace cuerpo.

Y continúa diciendo: que la forma simple del hogar no debe aislarse del hogar extendido. En el hogar numeroso puede haber algunos que necesiten ayuda, o al menos compañías y gestos de afecto, o puede haber un gran sufrimiento que requiera atención. Una sociedad de niños que no honra a sus padres es una sociedad sin honor. Es una sociedad destinada a ser poblada por jóvenes desagradables y ansiosos.

Pero en palabras del gran Todopoderoso, el hombre abandonará a su padre y a su madre. Esto a veces no se puede cumplir, y el matrimonio no termina siendo adoptado debido a la partida y la entrega no ha tenido lugar. Y continúa con los ancianos, cuyo cuidado es sinónimo de la calidad de la civilización. ¿Tienes al viejo en una civilización? ¿Hay espacio para el viejo? Esta civilización continuará si sabe respetar su sabiduría.

Las historias de los ancianos les va muy bien a niños y jóvenes, ya que los conectan con la historia viva, tanto de la familia como del vecindario y del país. Una familia que no respeta y cuida a sus abuelos, que es su recuerdo vivo, es una familia rota.

Es precisamente la familia la que introduce la fraternidad al mundo. Desde esta primera experiencia de la humanidad, alimentada por el afecto y la educación familiar, el estilo de hermandad irradia como una promesa para toda la sociedad. Debemos darnos cuenta de que tener un hermano, una hermana que los ama, es una experiencia poderosa, invaluable e inmutable, pero debemos enseñar pacientemente a los niños a tratarse como hermanos.

Esta gran familia debe integrar con amor a madres adolescentes, niños sin padres, mujeres solteras que deben encargarse de la educación de sus críos. A las personas con discapacidad que demandan mucho cariño y cercanía, a los chicos que luchan contra la adicción, a las personas solteras, divorciadas o viudas que sufren de soledad. De tal forma los ancianos y enfermos que no reciben apoyo de sus críos, y en la amante hay espacio para los más desastrosos en la conducta de sus vidas.

En la enorme casa actual también están los familiares del cónyuge. La unión conyugal afirma respetar sus tradiciones y costumbres, tratar de comprender su lenguaje, contener las críticas, cuidarlas e integrarlas de alguna manera en sus propios corazones, incluso cuando la legítima autonomía e intimidad de la pareja deben ser perseveradas.

Capítulo sexto: “Algunas perspectivas pastorales”

En este punto, el Sumo Pontífice se ocupa de ciertos caminos de estilo pastoral. Guiarán para construir familias sólidas y fértiles, para consolidarse de acuerdo con el plan de Dios. Por lo tanto, en esta parte, la Exhortación relativa se dirige a una apelación extensa, sobre las relaciones concluyentes de tipo provenientes de las dos asambleas de obispos y también de la catequesis hasta ahora.

Por lo tanto, se confirma que las familias terminan siendo el sujeto y no solo un medio de devoción. Dado que el pontífice declaró que “los miembros señalados generalmente no tienen la formación adecuada para hacer frente a los complejos conflictos que enfrenta hoy cada hogar”.

De tal manera que, por un lado, es necesario mejorar en relación con la formación intelectual y física correspondiente a los seminaristas, además de involucrar más a las familias en relación con la formación del ministerio. Sin embargo, “la experiencia de la larga tradición oriental de los sacerdotes casados ​​también puede ser útil”.

Más adelante en el texto, en la guía que se dará a los novios, el Papa explica cómo prepararse para la boda. Además del acompañamiento de ellos en los primeros meses de la vida matrimonial, que incluye lo relacionado con el tema de la paternidad responsable. Pero también en ciertas situaciones complejas y, particularmente, en crisis, sabiendo que “cada crisis está oculta, buenas noticias que debes saber escuchar, sintonizando los oídos del corazón”.

Asimismo, se analizan ciertas causas de crisis. Entre estos están el retraso en la maduración afectiva. Para que se aborde el tema, con respecto al monitorio que se debe dar a las personas abandonadas, así como a los que están separados y también a los que se divorcian. Además, se destaca la importancia de una reciente reforma de los procedimientos para reconocer los casos de anulación de matrimonio. Como se destaca ahora, lo que concierne al sufrimiento de los niños cuando surgen situaciones de conflicto.

Por lo tanto, el Papa concluye que: “el divorcio es algo malo y el aumento en el número de divorcios es muy preocupante. Por lo tanto, sin lugar a dudas, el principal objetivo que posee la iglesia en relación con los hogares es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, para que podamos prevenir el avance de este drama de nuestro tiempo.

Asimismo, por otro lado, las diversas situaciones de matrimonio que se mezclan se juegan posteriormente. Así, los matrimonios con disparidades religiosas y, en estas situaciones hogareñas, que tienen en ellos personas con tendencia homosexual.

Ser respetado a este respecto, así como rechazar toda injusticia o discriminación. Como toda manera de agresión o violencia. Del mismo modo, la conclusión de este capítulo parece interesante, donde se indica que “cuando la muerte siembra su marca”, en el que el Papa aborda el tema de la viudez y la pérdida de sus seres queridos.

Incluso en este punto del texto, el Sumo Pontífice enfatiza las perspectivas de los sacerdotes. Dado que el Papa pide que se lleve a cabo: “un esfuerzo promocional y eclesial dirigido a la casa”.

Asimismo, una “conversión misionera” de toda la iglesia. Por lo tanto, no se trata simplemente de “un anuncio meramente teórico y sin relación con los problemas reales de las personas”. Por lo tanto, indica que la devoción al hogar: “debe llevar a las personas a experimentar que la Biblia en la familia responde a las expectativas más profundas de la persona humana”.

Del mismo modo, también insiste en la necesidad de que los seminarios aprendan más sobre la educación tipográfica entre diferentes asignaturas, y no solo aprendan. Esto es para permitirles lidiar con los complejos problemas que las familias están experimentando hoy.

Describe en su texto, en su sexto capítulo, los cambios que deben tenerse en cuenta a nivel de la iglesia para ayudar a aquellos hogares que actualmente están en una crisis bien marcada. Además de “acompañar a cada familia para que puedan descubrir la mejor manera de superar las dificultades que encuentran en el camino”, lo que requiere “un esfuerzo publicitario y de la iglesia dirigido a casa”. Por otro lado, es importante seguir los puntos para lograr los objetivos, que son:

  • Transformación misionera, lo que significa no quedarse en un anuncio teórico y liberarse de los problemas reales de las personas.
  • Educación en Valores, que no es más que incentivar valores, y no se trata solamente de presentar unas cuantas reglas.
  • Condenar la imposición de cada estilo, es decir, social, político y económico, como el espacio exagerado otorgado a la lógica del mercado.
  • La principal contribución a la religión hogareña la ofrece la parroquia, que es un hogar de hogares, donde se armonizan los aportes de las pequeñas comunidades, movimientos y asociaciones.
  • Guíe a los novios en su camino hacia la preparación para el matrimonio, donde sabrán cómo ser como los padres (los que están mejor preparados para el matrimonio son aquellos que han aprendido de sus propios padres); como grupos (los grupos de bodas son a menudo muy útiles y ofrecen conversaciones opcionales sobre varios temas que realmente interesan a los jóvenes); Educación personal, donde ciertos momentos personales son importantes, porque el objetivo principal es ayudar a cada uno a aprender a amar a esta persona específica, con quien tiene la intención de compartir toda su vida.
  • Iniciación al acto sagrado, donde la calidad es más importante que la cantidad, con contenido que, mostrado de forma interesante y cordial, les ayuda a comprometerse en un viaje a lo largo de la vida con gran aliento y liberalidad.
  • Comunicación, aquí deben ser alentados y ayudados, para que puedan hablar sobre lo que cada uno espera de un acto eventual, sobre su forma de entender qué es el cariño y la juramentación, sobre lo que desea el otro, sobre el tipo de vida en común quieres diseñar.
  • Señales de peligro, esto significa aceptar con voluntad sólida, la oportunidad de enfrentar ciertas desviaciones, tiempos difíciles y hechos complejos y una respuesta concreta de prepararse para ello.
  • Formas prácticas, estas subvenciones no son solo creencias doctrinales, ni siquiera se pueden reducir a los preciosos recursos platónicos que siempre ofrecen. Pero también deben ser formas prácticas, consejos bien fundados, tácticas basadas en la experiencia, orientación psicológica.
  • La preparación de la celebración, se recomienda tener el coraje de ser diferente, no se deja ir por la sociedad y la apariencia del consumidor. Lo importante es el amor que te une, fortalecido y santificado por la gracia. Puedes elegir una celebración simple y apretada para colocar el amor por encima de todo.
  • Experiencia de oración, porque no sería bueno para ellos casarse sin rezar juntos, el uno por el otro, auxilio al Omnipresente para ser leales a su enseñanza, además, que deben preguntar qué espera de ellos e incluso inaugurando su amor ante una imagen de la Virgen.
  • Desde las etapas de este proceso, se puede decir que el comienzo se caracteriza por una atracción muy determinada, se transmite a la necesidad del otro percibido como parte de la vida misma. A partir de ahí, va al gusto de pertenencia mutua. Luego, para la comprensión de toda la vida como un proyecto de los dos, para la capacidad de colocar la felicidad del otro por encima de sus propias necesidades y para la alegría de ver su propio matrimonio como un bien para la sociedad.
  • Siga los descansos y los divorcios, donde es obvio que hay casos en que la separación es inevitable. A veces, es necesario que sea adecuado en lo moral, cuando se trata de sacar al cónyuge más débil, los niños pequeños, del daño más grave causado por la pertenencia y la violencia, la insatisfacción y la explotación, el extraño y la indiferencia.
  • En la actualidad, hay un número incierto de padres que requieren la necesidad de hacer que los procedimientos para reconocer los casos de invalidación sean más accesibles y flexibles, posiblemente sin cargo. La lentitud del proceso irrita y cansa a las personas. Los últimos dos documentos sobre este tema han simplificado los procedimientos.

Capítulo séptimo: “Reforzar la educación de los hijos”

En este antepenúltimo capitulo, la asamblea de obispos, se centraron en dar su conclusiones sobre la enseñanza de los hijos. Por supuesto, teniendo siempre presente, puntos como: la formación ética, el valor de la sanción como estímulo, el realismo, educación sexual, la religión y la convivencia hogareña.

El enfoque de este documento de la Santa Sede a la sabiduría práctica es impresionante. Y esto también es extremadamente transparente en cada párrafo, con respecto a la atención correspondiente a la graduación. Además de los pasos que pueden ser pequeños y que pueden entenderse, aceptarse y valorarse.

Es importante continuar, sin mencionar el texto de un párrafo en este capítulo, que es muy significativo. Y es fundamental en la parte educativa, porque en ella el Papa afirma claramente que: “La obsesión no es educativa, y no puedes tener control sobre todas las situaciones que pueden suceder.

Si un padre está obsesionado con saber dónde está su hijo y controlar todos sus movimientos, simplemente tratará de dominar su espacio. De esta manera, no te entrenará, no te fortalecerá, no te preparará para enfrentar desafíos. Lo que es de particular interés es generar en el hijo, con mucho amor, los procesos de maduración de su libertad, educación, crecimiento integrado, cultivo de auténtica autonomía.”

Por otro lado, este capítulo se especializa en destacar la importancia de la educación sexual. Que de una manera muy expresiva se llama “Sí a la educación sexual”. De tal manera que “si nuestras instituciones educativas han asumido este desafío, en un momento en que la sexualidad tiende a ser trivializada y pobre”.

Debe implementarse “en el contexto de una capacitación para amar, para la donación mutua”. Es cauteloso con el término “sexo seguro”, ya que transmite “una actitud negativa hacia el propósito propagador natural de la sexualidad, como si un posible niño fuera un enemigo del que debemos protegernos.”

Se trata de construir una buena enseñanza para la descendencia, es uno de los temas más importantes en términos del desarrollo del individuo como un buen hombre. Esto es extremadamente importante, en el marco de su comportamiento futuro de los países Por lo tanto, este tema está particularmente relacionado con la enseñanza, que debe proporcionarse a los niños.

Pero recuerde: “siempre hay necesidad de vigilancia”, pero “la obsesión no es aprendizaje, porque se trata de generar procesos, y no de controla lugares, porque genera en el niño, con gran aprecio, procesos de maduración en su libertad”.

La gran pregunta no es dónde está el hijo en el plano real, con quién está en este momento, sino dónde está en un sentido existencial, donde se posiciona en función de las opiniones de creencia, sus metas, sus deseos, su proyecto de vida.

Es inevitable que cada niño nos sorprenda con proyectos que provienen de su libertad, que rompen nuestros sistemas, y es bueno que esto suceda. La educación implica la tarea de promover libertades responsables, que eligen en la encrucijada con significado e inteligencia.

Luego continúa el texto sobre educación ética. Lo que explica cómo el crecimiento afectivo y ético de un individuo requiere una experiencia básica: creer que los padres son confiables. De tal manera que el niño pueda descubrir la importancia de ciertos valores, bases y normas en lugar de imponerlos como verdades irrevocables.

Además, se requiere que el bien que pierde la mente arraigue en nosotros como una pendiente afectiva profunda, como un gusto por el bien que pesa más que otras atracciones, y que nos hace comprender que lo que entendemos como bueno también es para nosotros aquí y ahora.

Después, se menciona que un individuo puede tener sentimientos sociales y una buena disposición hacia los demás, pero si no se ha acostumbrado a ello durante mucho tiempo, debido a la insistencia de los ancianos de decir por favor, permiso, gracias, su buena disposición interior no traduce fácilmente en esas expresiones.

Y lo principal es presentar la enseñanza en un entorno libre, ya que la educación es un cultivo de la libertad a través de propuestas, motivaciones, exhortaciones, revisiones de la forma de actuar y diálogos que ayudan a los individuos a desarrollar estos principios. interiores estables que se mueven espontáneamente para hacer el bien.

Al educar, la corrección debe recordarse como un estímulo, cuando los esfuerzos también se valoran y reconocen, y cuando el niño descubre que sus padres sostienen una fuerte confianza. Pero uno de los testimonios de que los niños necesitan a sus padres es que no se dejan llevar por la ira.

Por supuesto, siempre evite los extremos, es decir: por un lado, intente construir un mundo adaptado a los deseos del niño, que crezca sintiéndose sujeto a derechos, pero no a responsabilidades; por el otro, llevarlo a vivir sin ser consciente de su dignidad, identidad y derechos únicos, torturado por sus deberes.

Posteriormente, la vida se trata como un proceso educativo para los jóvenes. Es decir, cuando los bebés o los jóvenes no son educados para aceptar que algunas cosas deben esperar, se desordenan, lo que somete todo a la satisfacción de sus necesidades inmediatas. Y crecen con la adicción a la falta y no la tengo.

Por lo tanto, cuando el niño siente que puede cuidarse solo, su autoestima se enriquece. La familia es la esfera de la socialización primaria, porque es el primer lugar donde aprendes a colocarte frente al otro, a escuchar, compartir, apoyar. Es una educación saber cómo vivir, más allá de los límites de la propia casa.

Capítulo octavo: “Acompañar, discernir e integrar la fragilidad”

Este capítulo es una invitación a la misericordia y al juicio en situaciones que no responden completamente a lo que el Señor está proponiendo. El Sumo Pontífice, al escribir este texto resalta las siguientes palabras: seguir, creer y unir, esenciales para enfrentar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares. Luego se presentan los grados necesarios en el cuidado de la iglesia, la importancia del juicio, la mitigación de las normas y las circunstancias del juicio y, finalmente, lo que define la lógica de la misericordia.

Capítulo noveno: “Espiritualidad conyugal y familiar”

Está dedicado al tema del permiso conyugal y familiar, “hecho por miles de gestos reales y tangibles”. Como indica claramente el Papa, “aquellos que tienen profundos deseos espirituales no deberían sentir que la familia les impide crecer en la vida del Espíritu, sino que es un camino que el Señor está usando para llevarlos al pináculo de la unión misteriosa”. Incluso se menciona que “los momentos de alegría, descanso o celebración e incluso la sexualidad se experimentan como parte de su vida plena en su resurrección”.

Por otro lado, habla de la oración dedicada a la luz de la Pascua. Y a la espiritualidad del amor que se considera exclusivo. Y también es gratis en el desafío y el anhelo de compartir todos los cambios que experimentamos en el curso de la vida. Mantener el amor y la fidelidad hasta que la muerte los separe, reflejando la fidelidad dada al Señor. Como lo indica la alta jerarquía de la iglesia, toda la vida de la familia es un pastor misericordioso. Cada uno pinta cuidadosamente y escribe en la vida del otro. Ser una “experiencia espiritual contempla a cada ser querido con los ojos de Dios y reconoce al Mesías en él”.

La Exhortación apostólica se concluye con una Oración a la Sagrada Familia

En los últimos párrafos del texto, los obispos concluyen que “Ningún hogar es una unión sana y firme, pero requiere una dedicación progresiva de su capacidad de amar. Todos estamos obligados a prestar atención sobre algo ajeno de uno mismo y de nuestros límites, y cada hogar debe vivir en este estímulo constante.

Con un mensaje para caminar todos juntos. No nos vamos a desesperar en nuestros límites, pero tampoco debemos renunciar a buscar la plenitud de amor y comunión que se nos ha prometido. Luego, concluye con una oración, que se enseñaremos a continuación.

Amoris Laetitia en 30 puntos

Si quedo con dudas sobre el anterior resumen, no desespere, a continuación daremos unos treinta puntos, los cuales no son más que las principales características de esta exhortación resumida de la Amoris Laetitia.

El amor, símbolo de las realidades íntimas de Dios

En el primer capítulo, se señala que el texto sagrado está lleno de historias vinculadas con los temas del hogar. Es decir, sobre uniones que llegan apreciarse y desarrollan una vida sin escándalos, y son un verdadero ejemplo de seguir para todo hogar hoy en día. Por esta razón, el amor fructífero se convierte en el símbolo de las realidades íntimas del Omnipresente.

Individualismo y disminución demográfica

Se aborda el tema de los “desafíos” de las familias. Existe un peligro “que representa un individualismo exasperado” que hace “en ciertos casos, la idea de un sujeto que se construye de acuerdo con sus propios deseos asumida de manera absoluta”.

La jerarquía más alta da alarma sobre el declive demográfico, debido a “una mentalidad no analítica promovida por las políticas mundiales de salud reproductiva”, y recuerda que “la religión rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones coercitivas del Estado a favor de la no producción , esterilización e incluso aborto”. Todos ellos son “inaceptables incluso en lugares con altas tasas de natalidad”, pero alentados por los políticos incluso en países donde nacen pocos niños.

La casa

Está escrito que “la falta de un hogar digno o adecuado generalmente lleva a posponer la formalización de una relación”. Un hogar es una cosa con amor. Por esta razón, “debemos insistir en los derechos familiares, no solo en los derechos individuales. La familia es un activo del que la sociedad no puede prescindir, pero necesita ser protegida”.

Explotación infantil

La explotación sexual de los infantes es “una de las realidades más escandalosas y perversas en la sociedad actual”. Hay “pequeños de la calle” en las comunidades que están sujetos a la violencia, la guerra o la presencia del crimen organizado. “El abuso sexual de niños se vuelve aún más escandaloso”, dice el padre, “cuando ocurre en lugares donde necesitan protección, especialmente en familias y escuelas y en comunidades e instituciones religiosas”.

Miseria, eutanasia y otras plagas

Entre las “amenazas graves” para las familias de todo el mundo, el texto cita el procedimiento médico para el suicidio. Y luego reflexiona sobre la difícil situación de “familias que fueron arrojadas a la miseria, castigadas de muchas maneras, donde los límites de la vida se viven de una manera lacerante”. También se refiere a la “plaga” de la adicción a las drogas, que causa que muchas familias sufran y no con frecuencia terminen con ellas. Algo similar sucede con el alcoholismo, el juego y otras adicciones.

No debilitar la familia

El debilitamiento de la familia no “favorece a la sociedad”, sino que “perjudica la maduración de las personas, el cultivo de los valores de la comunidad y el desarrollo ético de las ciudades”. La cúpula de la iglesia, señala que “ya no está claro que solo la unión exclusiva e indisoluble entre un hombre y una mujer cumple una función social completa”.

Mientras que las uniones de hecho o del mismo sexo, por ejemplo, no pueden ser simplemente equiparadas con el matrimonio. Ninguna unión precaria o cerrada a la comunicación de la vida garantiza el futuro de la sociedad”.

Alquiler de úteros, infibulación, violencia

El texto indica que es inaceptable “la violencia vergonzosa que a veces se inflige a las mujeres, el abuso familiar y diversas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sin una descomposición cobarde”. La “violencia verbal, física y sexual perpetrada contra las mujeres en ciertos matrimonios contradice la naturaleza misma de la asociación conyugal”.

Como también señala los medios para impedir la reproducción, “grave mutilación genital de las mujeres en algunas culturas, pero también en el acceso desigual a trabajos decentes y lugares donde se toman decisiones”. Y recuerda la práctica de “alquilar un estómago o instrumentalizar y mercantilizar el cuerpo de las mujeres en la cultura mediática de hoy”.

El pensamiento único de la ideología “gender”

Algunas líneas en el documento están dedicadas a esta noción, que “niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombres y mujeres”, presenta “una sociedad sin diferencias de género y vacía la base antropológica del hogar. Esta ideología conduce a proyectos educativos y pautas legislativas que fomentan una identidad personal y una intimidad afectiva”, que está radicalmente relacionado con la diversidad biológica de hombres y mujeres”.

La cúpula plantea que es “perturbador que ciertos pensamientos de este tipo, que intentan responder a ciertas aspiraciones a veces comprensibles, intenten forzarse como un pensamiento único que también determina la enseñanza de los pequeños”.

No a la “fábrica” de niños

También se expresa preocupación por “la posibilidad de manipular el acto generativo”, independiente de “la relación sexual entre el hombre y la mujer. De esta manera, la vida humana, así como la paternidad y la maternidad, se han convertido en realidades componibles y degradables, principalmente sujetas a los deseos de individuos o parejas”. La cúpula señala la necesidad de no caer en el mal pecaminoso para idealizarse como un sustituto del Señor.

Educar a los hijos, “derecho primario” de los padres

Se recuerda en el texto que recuerda el acto sagrado del matrimonio “no es una convención social”, sino un “regalo para la santidad y la salvación de los esposos”, un verdadero “llamado”. Por lo tanto, “la decisión de casarse y crear una familia debe ser el resultado de un juicio profesional”. El amor conyugal está abierto a la fertilidad. Y “la educación integral de los niños” es “una obligación muy grave, como es el derecho primario de los padres”, y que “nadie debería tratar de eliminarlos”.

Instrucciones sobre el amor

A lo largo del texto, se propone una paráfrasis del Cántico de la Caridad de Pablo, tomando de él indicaciones concretas para los cónyuges. Los invita a la “paciencia” recíproca, sin pretender que “las relaciones son divinas o que las personas son perfectas”, y sin colocarse siempre “en el centro”.

Los invita a ser benevolentes y a “dar libremente, sin medir, sin exigir pago, por el solo placer de dar y servir”. Los invita a no ser celosos, no ser orgullosos o “crecer”, porque “los que aman evitan hablar demasiado de sí mismos”, no ser “arrogantes e insoportables”, ser humildes y “ser amables”, para no resaltar defectos y errores de terceros.

Además, desde llamar a nunca terminar el día “sin realizar la reconciliación con el hogar”, desde una persona sin rencor, desde hablar bien entre ellos, tratando de “mostrar el lado bueno de su cónyuge además de sus debilidades y errores”, a tener que confiar en el otro sin controlarlo, dejando “espacios de autonomía”. Y también invita a “contemplar” al cónyuge, recordando que “las alegrías más intensas de la vida surgen cuando se puede provocar la felicidad de los demás”.

Mensaje a los jóvenes

Se menciona en el texto que, para los jóvenes, debido a la “seriedad” del “compromiso público de amar”, el matrimonio “no puede ser una decisión apresurada”, ni debe aprobarse “indefinidamente”. Comprometerse con otra persona exclusiva y definitivamente “siempre tiene un riesgo compartido y una empresa audaz”.

Debe “tomarse un tiempo” y saber escuchar a su cónyuge, dejar que hable antes de “comenzar a dar opiniones o consejos”. “Muchas discusiones en la pareja no son por razones muy serias”. A veces se trata de cosas pequeñas, “no muy importantes, pero lo que cambia el estado de ánimo es la forma de decirlas o la actitud adoptada en el diálogo”.

Sexualidad, “regalo maravilloso”

La enseñanza oficial de la Iglesia “no ha rechazado al eros como tal, sino que declaró la guerra a su desviación”, lo que la “deshumaniza”. Dios mismo “creó la sexualidad, que es un maravilloso regalo para sus seres”. En su momento, Juan Pablo II rechazó la idea de que la enseñanza de la Iglesia significa “una negación del valor del sexo humano”, o que simplemente lo tolera “porque es necesario multiplicarse”. Las necesidades sexuales de los cónyuges no son un “objeto de desprecio”.

Pero “no podemos ignorar el hecho de que la sexualidad a menudo se personifica y también está llena de patologías”, y se convierte en “más y más una oportunidad e instrumento para afirmar el propio egoísmo y la satisfacción egoísta de los propios deseos e instintos”. Por esta razón, el Papa insiste en que “un acto conyugal impuesto al cónyuge sin tener en cuenta su situación actual y sus deseos legítimos no es un verdadero amor”. Por lo tanto, “todas las formas de sumisión sexual” deben ser rechazadas.

Acoger la vida

El texto de la iglesia nos recuerda que la familia es el dominio “no solo para la generación sino para la aceptación de la vida”. El Papa escribe que “si un niño llega al mundo en circunstancias indeseables, los padres u otros miembros de la familia deben hacer todo lo posible para aceptarlo como un regalo de Dios”. Las familias numerosas “son una alegría para la iglesia”, aunque esto no significa olvidar una “advertencia saludable” de Juan Pablo II: “la crianza responsable no es una propagación ilimitada”.

Por otro lado, el actual jefe de la iglesia recuerda que es importante que “el niño se sienta esperado”. “Amas a un hijo porque es un hijo, no porque sea hermoso o porque lo sea de alguna manera; no, porque él es un hijo.” No porque piense como yo o encarne mis deseos.

El Papa se dirige a todas las mujeres embarazadas: “ese infante merece tu alegría”. No dejes que el miedo, la preocupación, los comentarios de los demás o los problemas extingan la felicidad de ser un instrumento de Omnipresente para traer nueva vida al mundo”.

La presencia de una madre

El documento establece que es “perfectamente legítimo” y “deseable” que las mujeres estudien, trabajen y desarrollen sus propias habilidades y objetivos. Pero al mismo tiempo, “no podemos ignorar la necesidad de hijos para la presencia de la madre, especialmente durante los primeros meses de vida”.

La reducción de la presencia de la madre, “con sus características femeninas, es un grave riesgo para nuestro país”. “Valoro el feminismo, expresando sinceramente al Papa, cuando no reclama uniformidad o negación de la maternidad”.

Y los padres ausentes

Por otro lado, en este momento estamos lidiando con los problemas de nuestro día que parecen estar “ausentes” de los padres. Algunas veces el padre “está tan concentrado en sí mismo y en su trabajo”, y otras veces en sus propios logros individuales, que incluso se olvida de la familia.

Y eso deja a los jóvenes y a los jóvenes solos. La presencia del padre “también se ve afectada por el creciente tiempo dedicado a los medios y la técnica de distracción”. Pero pedirle al padre que esté presente no es lo mismo que decir controlador. Porque también los padres controladores abolieron a los niños. ”

Sí a las adopciones

Al principio, el texto lo describe como “una forma de lograr la maternidad y la paternidad de una manera muy generosa”. El Papa señala que: “Es importante insistir en que la legislación puede facilitar los procedimientos de adopción”. La familia “no debe considerarse a sí misma como un lugar llamado a protegerse de la sociedad”, ni debe considerarse aislada de todo lo demás.

“Dios ha confiado a la familia el proyecto de hacer que el mundo sea ‘doméstico’, para que todos puedan sentir a cada ser humano como un hermano”.

Por esta razón, esto también significa compromiso con los pobres y los que sufren. El núcleo familiar pequeño “no debe aislarse de la familia extendida, donde hay . En la familia numerosa puede haber algunos que necesiten ayuda, o al menos compañías y gestos de afecto, o puede haber un gran sufrimiento que necesita consuelo.”

Hacer que los ancianos se sientan en casa

“Debemos promocionar el estilo colectivo de gratitud, aprecio y hospitalidad que hace que los ancianos se sientan parte viva de su comunidad”. El Papa señaló que “cuidar a los ancianos” habla de la calidad de una civilización. El documento también contiene una invitación a no considerar a los suegros, suegros u otros parientes de los cónyuges como “competidores” o “invasores”.

Familias “sujetos activos” de la pastoral

En el texto de la iglesia, la asamblea de obispos destaca “un esfuerzo evangelizador y catecismo dirigido a la familia”, además de una “conversión misionera” de toda la Iglesia, para que no quede “en un anuncio puramente teórico y no relacionado de los problemas reales de la familia”.

El ministerio familiar “debe hacernos experimentar que el Evangelio de la familia responde a las expectativas más profundas de la persona humana”. La necesidad de una capacitación más interdisciplinaria y no solo doctrinal para los seminaristas también se enfatiza para enfrentar los complejos problemas de las familias de hoy.

La preparación para el matrimonio

Con el texto, se hace mucho hincapié en el requisito de preparar mejor a los novios para la boda, con una mayor participación de toda la comunidad. Cada iglesia local debe elegir cómo hacer esto. “Es una especie de” iniciación “al sacramento del matrimonio que proporciona los elementos necesarios para poder recibirlo con las mejores disposiciones y comenzar la vida familiar con cierta solidez”.

Pero no debemos olvidar “los valiosos recursos del ministerio pastoral popular”. El recorrido preparatorio también debe dar la posibilidad de “reconocer incompatibilidades o riesgos. De esta manera, se puede ver que no es razonable apostar por esta relación, sin exponerse a un fracaso predecible que tendrá consecuencias muy dolorosas”.

“Demasiado concentrados en los preparativos”

Para este punto, el texto refleja lo siguiente. Es “los preparativos cerca del matrimonio tienden a centrarse en invitaciones, vestidos, la fiesta y la miríada de detalles que consumen tanto el presupuesto como la energía y la alegría. La novia y el novio llegan agotados y exhaustos por el matrimonio ”.

Donde dice “Queridos novios: tengan el coraje de ser diferentes, no ser comidos por la sociedad de consumo y la apariencia”. Además, el matrimonio debe ser adoptado como “una forma de madurar”, sin tener expectativas demasiado altas de matrimonio.

Sí a la “Humanae vitae”

Se busca que las personas se dedique a estudiar otros documentos de la santa sede, de esta manera, poder garantizar un mejor estilo de vida para los fieles devotos.

Consejos a los jóvenes esposos

El Papa sugiere algunos “rituales diarios”. Entre ellos se muestra que “es bueno besarse siempre en la mañana, bendecir cada noche, esperar al otro y recibirlo cuando venga, hacer una excursión juntos, compartir las tareas del hogar”. Y también es bueno interrumpir “la rutina de esto, no perder la capacidad de celebrar en familia, regocijarse y celebrar hermosas experiencias”.

Las crisis se arreglan

Con “suficiente ayuda y con la gracia de la reconciliación, una gran proporción de crisis matrimoniales se supera satisfactoriamente”. “Saber perdonar y sentir perdón es una experiencia fundamental en la vida familiar”. Y por esta razón, “es necesaria la cooperación generosa con familiares y amigos, y a veces incluso ayuda externa y profesional”.

Nunca usar a los hijos como “rehenes”

El texto requiere que los padres separados nunca tomen al niño como rehén. Si diferían “por muchas dificultades y razones, la vida les ha dado esta prueba, pero no son los niños quienes tienen la importancia de esta separación, que no son utilizados como rehenes del otro cónyuge”. Los niños deben crecer “para escuchar que la madre habla bien del padre, incluso si no están juntos, y que el padre habla bien de la madre”. El Papa afirma que el divorcio es “un mal” y define “alarmante” el aumento de los divorcios.

La homosexualidad en familia

Se enfatiza que “toda persona, independientemente de sus tendencias sexuales, debe ser respetada en su dignidad y recibir un trato justo”. Por esta razón, se trata de “garantizar un acompañamiento respetuoso, para que aquellos que exhiben esta clase de tendencia, puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y aplicar plenamente la voluntad del Omnipresente en sus vidas”.

El “aguijón” de la muerte

Se destaca la importancia de acompañar a los hogares afectados por el dolor, afirmando que “debemos ayudar a descubrir que aquellos que han perdido a un ser querido todavía tienen una misión que cumplir y que es inútil querer prolongar el sufrimiento”.

¿Quién guía a nuestros hijos?

En el texto, se hace la llamada para preguntar “quién es responsable de divertirse”, quién “entra a sus habitaciones a través de las pantallas”, en quién confiamos “en su tiempo libre”. Siempre tienes que mirar. Los padres deben prepararlos para enfrentar “riesgos, por ejemplo, de agresión, abuso o drogadicción”.

¿Cómo educar?

El entrenamiento moral debe realizarse de forma “intuitivamente” para que “el propio hijo pueda descubrir la importancia de ciertos valores, principios y normas en lugar de imponerlos como verdades irrevocables.

El peligro del “autismo tecnológico”

No debemos ignorar los riesgos de las nuevas formas de comunicación para niños y jóvenes, que a veces los hacen abruptos, desconectados del mundo real. Este tipo de autismo los expone fácilmente a las manipulaciones de aquellos que intentan afirmar su “integridad con intereses egoístas”.

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